Marzo es un mes dinámico en el mundo de las aves con la migración a tope y el inicio de la frenética época de cría. Aves invernantes como la Grulla y el Esmerejón se marchan hacia el norte, aunque todavía hay especies que se resisten en marcharse. Ayer mismo observé todavía Lúganos, Accentor Común y Zorzal Común, mientras que las estivales como Águilas Culebreras y Abejarucos entran de forma masiva desde el sur. Ahora, a finales de marzo, ya hemos dado la bienvenida a la mayoría de las especies, aunque aún faltan por llegar como por ejemplo la Carraca y la Oropéndola. Muchas especies residentes ya han empezado con la reproducción. Los Verdecillos y los Búhos Reales tienen incluso polluelos con plumas, otras especies están incubando o arreglando el nido. Y todos los machos visten su mejor plumaje para cortejar a las hembras, a la vez que defienden sus territorios contra intrusos.

Marzo también es el mes de la explosión de flores en el campo, la jara pinta de blanco las laderas de las sierras, los cantuesos pintan de morado a las dehesas y los pastizales visten un multicolor de mil y una flores. Especial atención reciben las orquídeas que por sus caprichosas formas y colores no dejan de maravillarnos.

Si además añadimos el tiempo generalmente primaveral con temperaturas suaves, podemos afirmar que Marzo es un mes fantástico para visitar Extremadura.